El tabaquismo se define según la OMS como una enfermedad adictiva crónica que puede evolucionar con recaídas. Este trastorno adictivo constituye uno de los principales problemas de salud pública del ser umano, al ser una afección grave e invalidante que afecta simultáneamente a todo el organismo, siendo la principal causa de muerte evitable, ya que es el principal factor de riesgo de dos de las principales causas de mortalidad prematura, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, además de serlo también para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La pandemia derivada de la enfermedad ocasionada por el virus SARS-CoV-2 ha evidenciado el mayor riesgo de las personas fumadoras a padecer COVID-19, lo que supone un estímulo añadido al abandono del tabaco. Por otra parte, además de ser un enemigo para la salud en términos generales, es también un importante factor de riesgo para la salud bucodental. Los odontólogos, como profesionales de la salud, tenemos también una responsabilidad con nuestros pacientes fumadores y debemos abordar el tema del tabaquismo en la consulta dental, empleando las estrategias más adecuadas en cada caso para así ayudarlos a abandonar el consumo de tabaco, mejorar su salud general y bucal y obtener una mejor respuesta en los tratamientos realizados. Los dentistas vemos a los pacientes con bastante frecuencia pues, el tratamiento dental y en particular el periodontal, requiere de varias visitas para poder completarse, lo cual nos proporciona múltiples portunidades para motivar y educar a los pacientes, así como para aplicar diferentes estrategias de intervención y poder acompañar a nuestros pacientes en el abandono del tabaco.